

Me dirijo a tí y sabes perfectamente quién eres. Muchas veces me has dicho que entras a mi blog para saber de mí y de mi vida... Bueno, ya no quiero que lo hagas. Es como la 5ta vez que escribo algo dirigido a tí, y créeme, será la última. ¿Recuerdas cuando querías olvidarla? Yo te dije que el primer paso para olvidar era dejar de recordar. Bórrame de tu messenger, borra todos mis mails, todos los recuerdos juntos, las risas, las lágrimas... pero sobre todo, bórrame de tu corazón. JA! Se dice fácil ¿verdad? Es un proceso por el que yo también estoy pasando, no sé si lo logre, pero moriré en el intento. Inventa que nunca existí, que nunca anduvimos, ódiame, no lo sé! Haz lo que tengas que hacer, pero la verdad, ya no quiero saber nada de ti, ni hoy, ni mañana ni nunca. La última vez me pediste que te lo dijera, pues aquí está: ¡SAL DE MI VIDA! Ya no puedo vivir así, tratando de olvidarte y a la primera debilidad hablar y revivir el sentimiento. Ya no puedo... Lo viví muchos años, pero ya lo he superado...ya TE he superado. A lo mejor mis palabras parecen duras... ojalá y así entiendas. No más trucos ni mentiras, no más jugar con ninguno de los dos. Ya no me mandes mails de las cuentas de tus amigas para asegurarme que los lea, no más enviados especiales para hablar de ti y mandarte la conversación por messenger, no más mensajes al celular, no más conversaciones a media noche. YA BASTA. Estoy cansada... y sé que también tu lo estás...Así que aquí queda...
¿Recuerdas cuando te dije que esta era la historia que le quería contar a mis nietos? Pues mira! que cosas de la vida... mis nietos y los tuyos no serán los mismos... ¿Te acuerdas cuando prometimos que llegaríamos juntos hasta al final?
