Foto sacada de "20 cosas que no sabes de...la nada"04 febrero 2009
Foto sacada de "20 cosas que no sabes de...la nada"¿A dónde fueron todos?
No entiendo lo que pasa. Un segundo atrás estaba en un cuarto lleno de gente -mi cuarto, mi familia- y ahora estoy en la obscuridad. Nunca imaginé que la nada fuera un dónde, para mí significaba un vacío de todo, la ausencia absoluta... algo así como lo que sientes cuando ves desde el suelo a tu padre marcharse de casa, dejando la puerta abierta tras él. Sí, lo que sentía me revocaba a esa sensación: soledad.
Estaba inmóvil, sólo giraba frenéticamente mis globos oculares tratando de percibir algo, un color, una figura, una extensión... sin éxito. Podía escuchar mi propia respiración y mis latidos eran la única medida temporal con la que contaba. No sabía -no había forma de saber- si estaba acostada, parada, sentada... no había punto de referencia. Traté de mover mi cabeza para saber un poco más acerca de mi entorno y, como esperaba, no lo logré. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y las patas del pánico me arañaron la nuca. Como tratando de liberarme de una camisa de fuerza, traté de agitar mi cuerpo sin resultados. Era muy extraño: No podía sentir ninguna fuerza aplastándome o sujetándome y, a pesar de que llevaba mucho tiempo forcejeando, no estaba cansada. Era como si mi cuerpo y mi mente hubieran perdido conexión, mi cerebro era incapaz de hacer obedecer a mi mano cuando éste le gritaba ¡Levántate!
No sé si estuve así horas, días o escasos minutos. Pasé por un sin fin de sentimientos: miedo, asfixia, negación, relajación y aburrimiento. Traté de aguantar la respiración por largo tiempo para ver si así lograba despertar. Traté de dormir, traté de gritar, todo con resultados infructíferos: Parecía que, sin importar si llenaba o no mis pulmones de aire, estos seguían trabajando. No podía dormir al ser incapaz de mantener los ojos cerrados -mis párpados se abrían y cerraban sin control, cambiando de posición, pero siempre con la misma obscuridad. Está de más decir qué pasó cuando traté de emitir un sonido: ¡Nada!
Decidí resignarme y esperar ¿A qué? no lo sé. A que algo pasara, lo que fuera, algún indicio de dónde estaba o qué me sucedía. Así que ocupaba mi tiempo -y digo tiempo al carecer de un término mas apropiado, ya que tiempo es una medida y bueno, era imposible medir lo que pasaba- pensando. Dado que nada me rodeaba, enfoqué mi atención a mí misma. Me preguntaba cómo luciría... Si mi cabello habría crecido o mis uñas ya se enterraban en mis dedos. De seguro mis cejas eran un desastre y mis piernas peludas rozaban los jeans. Pensé en mi vida, en mi infancia específicamente. No podía recordarla. No veía el rostro de mis padres, de mis amigos del kinder, de mis maestros... Creo que llegó un momento entre mis ayeres y mañanas en los que decidí bloquear todo recuerdo de mi niñez. No podía recordar porqué.
Y así pasaron mis latidos, unos tras otros sin ritmo ni sentido. A veces eran rápidos y otras veces lentos y débiles. Llegó un punto en el que olvidé todo: No podía imaginar una vida en un estado diferente al que me encontraba, y la idea de otro ser a mi alrededor había escapado por la puerta trasera de mi cabeza. Incluso pensar me era muy difícil... me faltaban las palabras para hacerlo, los términos, los conceptos, las ideas. Todo había escapado de mi memoria y mi mente se apagó... Fue entonces cuando la verdadera nada absoluta me embargó...
Sé que no es muy bueno, lo siento. ¿Qué esperaban que saliera de una mañana en Starbucks?
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

11 alaridos:
Me pregunto que calidad de contenido me manejarias si te metieras un porro o inclusive un ajo.... si me voy de espaldas
p.s. 6 meses sin escribir... what the hell is the matter with you?
Jajajaa ¿eso quiere decir que te gustó, que lo odiaste o que simplemente está muy fumado?
no no... digo que ya quisiera yo escribir ese tipo de cosas estando sobrio, la neta esta muy chido!
Gracias
A mí también me gustó, mucho. Me recordaste un poco a una película que vi hace poco. Se llama "Bloqueado". No es de muy buena calidad artística, pero la historia es interesante. Es un hombre que sufre una mal llamado despersonalización, por el cual ya no puede tener sensaciones. Vive con indiferencia de todo, como viendo su vida a través de dos ventanas. Vive siempre esperando a que pase algo, sea lo que sea.
¡Qué bueno que regresaste a la blogósfera!
Regresaste! Sabía que ese comentario en mi blog era una invitación a pasar al tuyo. No me equivoqué. Está muy bueno, que bueno que regresaste! No nos abandones así! Jajajajaja. Un beso loca!
Lola:
(jaja) me volveré más seria al comentar,... naaaah lo siento. Lo q me encanta de la meditación es q en lugar de preguntarse xq no se puede mover, lo primero q le pasa x la mente es cómo se verán su pelo, sus uñas y sus patas peludas jaja vanidad??? en verdad pareciera ser parte de la feminidad jaja
Starbucks es excelente en muchos sentidos... tanto gossiperos como literarios no??? Todo menos la cafeína y el azúcar...
¡¡¡Vivan el té y la abstinencia!!
¡Oooh! pero sí se lo pregunta... es el punto de toda la historia, hasta que cae en la resignación. Y es entonces, cuando nos olvidamos de la profundidad de la vida que nos empezamos a preocupar por nimiedades.
Comenta como quieras, seria o "inseria" mente (jaja), pero no dejes de hacerlo!
primero respondere a tu pregunta final "S", que esperabamos de ti en una mañana en el starbucks??? pues siempre se podra ligar corazon, pudiste haberte dopado con una cantidad grosera de cafeina, o criticar a la gente que pasaba por ahi, y sin embargo decidiste escribir... espero que sigas eligiendo escribir y dejanos juzgar a los mortales si es bueno o no, creeme que hasta ahora no has escrito nada que no haya llenado mi definicion de "excelente"... aunque ahora entiendo por que hasta te metiste a mi blog jajajaja
Hola corazón rojo carmesí, profundo estampado de turbia pasión que no sabes el resultado de tan mágica combinación, aquí paso a dejarte saludos y desearte lo mejor, de tu querido niño que dejaste en Chiapas sin titubeo ni compasión! un beso! Richard Rios
Publicar un comentario